jueves, 1 de diciembre de 2016

#CRÓNICA 4. VIDA COTIDIANA #MÚNICH #ALEMANIA.

Crónica 4. Vida Cotidiana.


Un pequeño descanso y la belleza del  Alter Botanischer Garten, me hicieron recuperar fuerzas. Emprendí de nuevo mi camino.  Al mirar hacia mi izquierda, me gustó ver este antiguo tranvía que pausadamente caminaba...


Las fachadas de los edificios, sus puertas, los labrados canceles, las rejas, los detalles de las fachadas... todo me invitaba a pararme y disfrutar.





Su dorado color, sobre el fondo rojo y las líneas de su pelo, me parecieron muy creativas. Me gustó fotografiarlos desde distintos ángulos.



El sonido ambiente en este punto de la ciudad, estaba lleno de ruidos y sonidos cotidianos. En el rato que permanecí esperando que cambiara de color el semáforo, nuevas miradas que me llevaban a sorprenderme. Iba vestido con traje de chaqueta, pero lo más llamó mi atención fueron sus calcetines rosas y el largo de su pantalón. Luego esta imagen acabó por ser muy cotidiana.




Él también me ofrecía una bella estampa. Su color de piel resaltaba en el blanco de su camisa. Había salido el sol y se apoyado en su paraguas. También esperaba el cambio de semáforo.





Frente a mí estaba esta hermosa fuente Wittelsbacher Brunner. Me gustó el sonido del agua al caer. Un punto de relax maravilloso cuando me senté junto a ella y admiré sus detalles, sus colores y matices, bajo la cambiante luz del medio día.

...CONTINUARÁ...

viernes, 18 de noviembre de 2016

#CRÓNICA 3. #AlterBotanischerGarten #Múnich #Alemania.

Crónica 3. Alter Botanischer Garten.


Atrás quedó el Palacio de Justicia. El reloj marcaba más de las doce y media, cuando continué mi recorrido. Al mirar hacia abajo allí estaba ella. Otras de las imágenes que me seducen en mis viajes y que siempre retrato y guardo con mucho cariño.



El semáforo se puso de color rojo y me paré. Delante mía estaba ella. Era diferente a todas las personas que había visto a lo largo de la mañana. Caminaba con calma con su melena al viento.El semáforo de puso en verde y continué paseando tranquilamente sin dejar de mirar, de escuchar...



Pronto me encontré caminando por un hermoso lugar: el Alter Botanischer Garten. El intenso verde resaltaba entre los múltiples colores de las flores.



Este pequeño parque cargado de historia, está situado entre la Estación principal y Stachus. Me gustaba la amplia panorámica que captaban mis pupilas. Y al mirar, una amplia sonrisa se dibujó en mis labios. Era ella. Estaba allí a unos metros de mí. Cómodamente sentada y relaja miraba su móvil. Fue entonces cuando puse cara a su melena al viento.



Empecé a caminar por el parque dejándome llevar por los contrastes de colores, por las líneas, por su espalda y su perfil... Luego, toda mi atención se centró en las flores. Conocidas unas y otras que nunca había visto, pero todas  muy, muy hermosas.




Miré y remiré hasta que la fuente de Nepturno se hizo protagonista. La recorrí a los largo de los 360º. A cada paso un sonido, una nueva mirada y un encuadre que me hacía disfrutar. 





El tiempo pasó rápido como siempre. Y antes de partir, una última mirada.
Unas imágenes de este coqueto parque pueden verse en el vídeo: PRIMER DÍA EN MÚNICH.

...CONTINUARÁ...

viernes, 11 de noviembre de 2016

#CRÓNICA 2. EL PALACIO DE JUSTICIA #MÚNICH #ALEMANIA

Crónica 2. El palacio de Justicia.


Esta es la imagen de edificios pintados en tonos verdes y amarillos, me iba a acompañar cada mañana, al salir de mi hotel. 


Unos  pasos más allá, nuevamente los distintos colores en  los altos edificios, ponían una bella nota de color bajo el cielo azul. Enseguida me encontré con el onmipresente tranvía. Me gustaba observar el instante mismo en el que se cruzaban.  



La primera parada de la mañana fue en la München Hauptbahnhof o Estación Central de trenes. El más importante nudo ferroviario de Baviera, que cuenta con 32 andenes.

Era urgente sacar el billete, que unos días después, me llevaría a Kehl, vía Estrasburgo. Un amable vendedor, lo gestionó con eficacia. La transitada estación era un bullir permanente de personas que iban y venían, una mezcla de olores, sonidos...



Media hora más tarde, salía de la estación con el carísimo billete de tren directo, Múnich-Paris con parada en Estrasburgo. Empecé a caminar y al poco tiempo, al mirar hacia arriba y hacia abajo, fue cuando descubrí otras de las imágenes que me iban a acompañar en esa ciudad. 



Otra imagen, esta vez, bastante familiar, apareció de repente. Caminaban lento, gastándose bromas y sonriendo. Sus mochilas me llevaron a mi instituto. Iban en la misma dirección que yo, así que disfruté con ellos mientras esta parte de la ciudad cobraba vida. Empezaba a gustarme.




Mi lento caminar me llevó al Justizpalast o Palacio de Justicia. Un enorme edificio neobarroco situado en la plaza Stachus  que fue construido entre 1890 y 1897 por el arquitecto Friedrich von Thiersch




Admiré cada detalles, los recorrí en toda su extensión...



...CONTINUARÁ...

sábado, 5 de noviembre de 2016

#CRÓNICA 1. PRIMER DÏA EN #MÚNICH. LAS BICICLETAS #ViajeaAlemania

Crónica 1. Primer día en Múnich. Las bicicletas.


El sueño reparador de la noche, dejó paso a una intensa mañana en la ciudad de Múnich. Después de un buen desayuno, me colgué mi querida réflex al cuello y me dispuse a sorprenderme. No hacía frío y el cielo se nublaba a ratos. 

Mi primera mirada quedó prendida a los pocos metros de salir del hotel. Allí estaba ella. La primera de una larga lista de bicicletas, que mantuvo atrapada mi mirada, las primeras horas de mi recorrido por las calles de esta hermosa ciudad. Me paré a contemplarla bajo los rayos de sol. Me gustó imaginar quien sería su dueña. ¿Por que imaginaba que sería de una chica?.


Continué caminando en dirección a la estación de trenes. Justo en ese lugar, pude ver la primera concentración de bicicletas. Las había de todos los colores, formas, tamaños... Me sorprendí.


Al salir de la estación, recorrí unos metros y allí estaba ella. No tenía nada especial. Me recordaba a las que habitualmente puedo ver en las calles de mi tierra. Tal vez por eso, me gustó retratarla.


Y claro está, también me encontré y fotografié sus señales de tráfico. Las encontré con más frecuencia de lo que estoy acostumbrada a ver.


Seguí caminando, segura ya, de que las bicis iban a ser lo más sorprendente para mí, en ese primer día de viaje. Un amplio catálogo, se abría ente mi cada paso que daba.





Estaban omnipresentes en mi recorrido. No necesita buscarlas. No había lugar, esquina o espacio, al que mirar y no encontrarlas. Relucían bajo los rayos de sol y bajo las gotas de lluvia. Por la mañana, por la tarde, por la noche...






También me sorprendían los detalles que llevaban en el manillar, colgado o engachado a algunos de sus tubos...los espejos, los timbres, sus cestitas...cómo protegían los sillines de la lluvia...




Me preguntaba ¿Dónde están todos los dueños de esas bicicletas?

Pronto tuve la respuesta. Las calles se llenaron de ciclistas.




...CONTINUARÁ...